Idea arriesgada vs idea safe, ¿cuál vale la pena?

Así distinguirás si tu idea puede tener un buen efecto… o todo lo contrario

Cuando se trabaja en la creatividad para una marca, siempre está el miedo de generar reacciones negativas por parte de nuestros consumidores, incluso del cliente, pero fuera del “¿Qué pensarán?” siempre debe de estar por delante el “¿Funcionará?”. Tendrás que tener en cuenta 2 puntos importantes:

Cómo evaluar el riesgo de una idea

Imagina cuántas ideas buenas no salen a la luz por miedo a generar reacciones negativas hacia la empresa. Pero también existen ideas excelentes que no se ejecutan de la mejor manera y terminan comiéndose a la marca. Esto pasa, por ejemplo, cuando un spot de televisión se te queda grabado en la mente por mucho tiempo, te acuerdas de qué pasa en él, de qué se trata, incluso la música que incluye, pero no recuerdas ni cuál era la marca.

Pero también existen otras empresas que han logrado ser líderes por hacerlo bien, como Amazon y Netflix, cuya capacidad de adaptarse a las necesidades de los usuarios los ha llevado LEJOS.

¿Cómo pueden nuestras marcas lograr esto? Bueno, los primeros pasos son:

–         Conoce bien a tu marca: Investiga, documéntate y ten a la mano un brief bien hecho

–         Digitalízate: Sí, la evolución en la tecnología nos obliga a digitalizarnos, basta con reflexionar sobre cuántas veces ingresamos a internet al día para darnos cuenta lo pegados que estamos como usuarios al internet. Es hora de innovar, por más tradicional que sea tu marca.

–         Escucha: Tu audiencia es lo más importante; qué tendencias hay en los consumidores que sean relevantes para tu marca, únete a ellas.

–         Crea marcas útiles: Antes el storytelling era clave en la publicidad, ya no sólo se trata de contar una buena historia sino de ser útiles en el día a día del consumidor. Google y Uber son un buen ejemplo de esto.

Si has evaluado todo lo anterior y tienes una buena idea, ¡sigue adelante!

Plan B para el control de daños

Siempre es importante tener un segundo plan por si las cosas no salen bien, pues un riesgo no existe sin la posibilidad de perder, pero ¿qué debe de hacer una marca cuando se arriesga y no gana?:

–         Detectar con el equipo en dónde estuvo el error. A veces es tan evidente que es suficiente ver la reacción de la gente en redes sociales, pero es importante detectarlo y evaluarlo.

–         Determinar la gravedad del error. ¿La marca ofendió al público o sólo creó una campaña que pasó desapercibida? ¿Es necesaria una disculpa por parte de la marca o basta con cambiar la estrategia?

–    Visualiza cuáles serán las posibles reacciones negativas. Anticípate y crea soluciones por si las cosas no salen como las esperabas.

Documenta los efectos negativos. De los errores se aprende y mucho. Utiliza esta información para la creación de futuras ideas. 

Son sólo dos puntos pero no dejan de ser muy importantes para que puedas poner en marcha a tu marca y volver a arriesgarte.

Como diría Nancy Villanueva, Managing Director de Interbrand Madrid: “Moverse hacia adelante con valentía es el precio que hay pagar para poder estar en el juego”.

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